Constituye
el Tratado de la Alhambra Hermética una visión
pormenorizada del gran monumento desde la perspectiva de lo esotérico;
visión no desarrollada hasta la fecha de forma global y sistemática.
Así se nos descifran las medidas de su Dorada Proporción,
se nos desvelan parcialmente sus simbolismos, se conjeturan sus precedentes
ignorados y se interpretan sus raras inscripciones, a tiempo que se
intenta desentrañar el sentido real de las diversas leyendas
que nos hablan de su origen sagrado. Dividido en doce capítulos,
algunos de sus títulos otorgan sugerencia acerca de su contenido
hermético: "La fundación alquímica de la Alhambra",
"Granada, crisol de dos góticos heterodoxos", "El
Palacio de Comares, copia perdida del Templo de Salomón",
"El oasis de Saba, o el Patio de los Leones", "El crisol
vivo de la Sala de Dos Hermanas", etc. Cada capítulo se
halla profusamente anotado con citas de los especialistas clásicos
de la Alhambra, además de historiadores musulmanes y tratadistas
de kábala y ocultismo. Su autor, Antonio Enrique, granadino de
1953, profesor de Literatura Española, lo dio por concluido diez
años antes de su primera edición en 1988, manteniéndose
inédito hasta entonces, si bien en copia original había
sido leído y comentado en numerosos círculos iniciáticos.
El Tratado de la Alhambra Hermética posee gráficos
ilustrativos, viniendo su texto acompañado de 24 fotografías,
debidas a Manuel Martos Cobos, quien se halla en posesión de
premios tan prestigiosos como el Award Winner de Viena, habiendo sido
nominado por el World Press de Nueva York en 1984.